De TikTok a las calles: así se viven las “batallas de aura” en Latinoamérica
Jóvenes de México, Argentina y otros países convierten memes y gestos virales en competencias presenciales con premios.
Dos jóvenes se colocan frente a frente, saltan, hacen gestos, imitan memes y mantienen la mirada hasta que uno lanza una última mueca. El público alrededor grita y aplaude. La competencia termina: alguien “farmeó más aura”.
Lo que comenzó como una expresión utilizada en TikTok e Instagram ahora se transformó en encuentros presenciales protagonizados principalmente por adolescentes y jóvenes.
Las llamadas “batallas de aura” ya se han realizado en México, Argentina, Brasil, Perú y Bolivia, con convocatorias difundidas principalmente a través de redes sociales. En Honduras, incluso, un alcalde decidió prohibir este tipo de encuentros en su ciudad.
El fenómeno combina memes, lenguaje digital, baile, improvisación y actuación. No existen reglas universales: el ganador suele ser elegido por un jurado o por el público, dependiendo de quién demuestra mayor seguridad, creatividad o capacidad para provocar una reacción.
¿Qué significa “farmear aura”?
La expresión mezcla dos conceptos provenientes de internet y los videojuegos.
“Farmear” deriva de farming, término utilizado en videojuegos para describir acciones repetitivas destinadas a conseguir recursos, experiencia o puntos.
Por su parte, “aura” se utiliza en redes sociales para referirse, de manera informal, al estilo, actitud, presencia o confianza que proyecta una persona.
De ahí surgieron expresiones como “+100 de aura”, “+10 mil de aura” o “aura 100%”, utilizadas para reconocer una acción que alguien considera particularmente segura, divertida o llamativa.
En las competencias, esa idea se convierte en un sistema de puntuación imaginario: quien logra proyectar más actitud y hacer una mejor referencia a la cultura de internet puede quedarse con la victoria.
Memes convertidos en movimientos
En una de las primeras competencias organizadas frente al Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México, los participantes recurrieron a algunos de los gestos más reconocibles de las redes sociales.
Carlos Quintana, de 14 años, llegó a la final. Durante su duelo realizó el tradicional “Siuuuu” de Cristiano Ronaldo, celebración que el futbolista portugués popularizó después de marcar goles.
Después hizo un movimiento conocido como “mewing”, asociado en internet con una mandíbula marcada y una expresión seria que busca transmitir superioridad o confianza.
Su rival respondió con movimientos relacionados con “six-seven”, una expresión popularizada en TikTok que los jóvenes utilizan en distintos contextos humorísticos.
La competencia no se limita a imitar un solo meme. Los participantes deben reconocer referencias que circulan en internet y adaptarlas rápidamente a la batalla.
También hay espacio para el humor
La creatividad puede ser más importante que la precisión de los movimientos.
Durante una de las competencias, Joan Deivid, de 19 años, apareció vestido con un disfraz de rana y utilizó un zueco de goma gigante para golpear simbólicamente a su contrincante.
“Esto es aura”, dijo entre risas.
Alrededor de los participantes se reunieron otros jóvenes con sus teléfonos celulares para grabar los enfrentamientos. Una música similar a la de un videojuego acompañó algunos de los duelos.
Las imágenes posteriormente pueden regresar a las redes sociales, donde las mismas batallas adquieren una segunda vida mediante videos, memes y comentarios.
¿Cuánto dinero se puede ganar?
En la competencia realizada frente a Bellas Artes, el ganador recibió un premio de 3 mil pesos, equivalente a alrededor de 177 dólares.
Sin embargo, el dinero no es necesariamente el principal atractivo para quienes participan.
Kaled Rosales, ganador de esa competencia, explicó que había estudiado movimientos para anticipar las respuestas de sus rivales.
El joven aseguró que planea participar en más batallas y publicar los enfrentamientos en redes sociales.
Más que por el premio económico, señaló, participa para pasar un buen momento y distraerse de la rutina en casa.
Argentina también convirtió el fenómeno en espectáculo
El fenómeno ya cruzó fronteras y encontró terreno fértil en Argentina, donde las batallas de “farmeo” incluso comenzaron a aparecer en contenidos relacionados con el futbol.
El club Boca Juniors publicó en X una fotografía del mediocampista Santiago Ascacíbar celebrando un gol y utilizó el concepto de “aura” para bromear sobre lo difícil que sería enfrentarlo en una competencia de este tipo.
En Buenos Aires también se han organizado encuentros convocados mediante redes sociales.
Uno de los organizadores, que se identifica como “Gonzalo bien de vago”, define el aura como un concepto que trasciende una simple competencia y lo considera parte de un estilo de vida.
En uno de los encuentros anunciados en la capital argentina, el premio fue descrito de manera humorística como “aura infinita”.
Una nueva forma de encontrarse fuera de internet
Las batallas de aura aparecen en un momento en el que existe un debate sobre el uso de celulares y redes sociales entre adolescentes, particularmente en espacios escolares.
La paradoja es que una tendencia nacida en internet está llevando a algunos jóvenes a reunirse físicamente en parques, plazas y espacios públicos.
Las convocatorias ocurren en redes sociales, pero la actividad termina desarrollándose cara a cara, frente a un público que también participa con sus teléfonos para documentar el espectáculo.
La psicóloga venezolana María Eugenia Tovar señaló que la comunicación mediante redes sociales y memes tiene un impacto real en los adolescentes y puede contribuir a generar encuentros presenciales.
Para esta generación, explicó, la comunicación digital forma parte de su experiencia cotidiana y no necesariamente se limita a la interacción detrás de una pantalla.
De México a otros países de Latinoamérica
Las batallas ya han sido registradas en México, Argentina, Brasil, Perú y Bolivia, mientras que en Honduras la tendencia provocó una reacción distinta.
En una ciudad hondureña, el alcalde decidió prohibir las competencias y criticó públicamente la actividad, incluso al plantear que preferiría el regreso del servicio militar obligatorio.
La reacción muestra la distancia generacional que existe alrededor de este tipo de expresiones.
Para quienes participan, se trata principalmente de diversión, convivencia y creación de contenido. Para otros sectores, los gestos, disfraces y referencias a memes pueden resultar difíciles de entender o considerar poco convencionales.
Una tendencia que nació como broma
Las batallas de aura no cuentan con una federación, reglamento internacional o sistema oficial de puntuación.
Su estructura depende de cada organizador y de la comunidad que participa. Lo que sí comparten es una misma lógica: convertir el lenguaje de internet en una actividad presencial.
Un gesto de Cristiano Ronaldo, una referencia a un meme, una mirada, un baile improvisado o incluso un disfraz pueden convertirse en herramientas para sumar “aura”.
Y después del duelo, los teléfonos vuelven a entrar en escena: los participantes y espectadores graban los enfrentamientos para llevarlos nuevamente a TikTok, Instagram y otras plataformas.
Así, el fenómeno completa su propio ciclo: nace en internet, se traslada a las calles y regresa a las redes convertido en contenido.
